Comercios tucumanos, contra las cuerdas: denuncian facturas de luz de más de 0.000
5 Minutos de Lectura

Comercios tucumanos, contra las cuerdas: denuncian facturas de luz de más de $600.000

La presidenta de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán aseguró que el aumento de los costos energéticos se suma a la caída de las ventas, los alquileres y la presión impositiva. Según la entidad, 8 de cada 10 comercios no tendrían rentabilidad.

Los aumentos en las tarifas de electricidad se convirtieron en uno de los principales motivos de preocupación para comerciantes de San Miguel de Tucumán.

Desde la Cámara de Comercio local advierten que el incremento de los costos fijos está complicando la continuidad de numerosos establecimientos, especialmente los negocios de menor tamaño.

La presidenta de la entidad, Gabriela Coronel, aseguró que existen locales comerciales de hasta 60 metros cuadrados que reciben facturas de electricidad superiores a los $600.000.

Según explicó, ese monto representa para un pequeño comercio un costo comparable con una parte importante del gasto asociado a un trabajador, en un contexto en el que las ventas no acompañan el crecimiento de los gastos.

La presión de las tarifas

Coronel señaló que durante los últimos meses se produjeron varios incrementos en el costo de la energía eléctrica y anticipó que el sector espera nuevas subas.

El problema, según la dirigente, es que los comerciantes deben afrontar esos aumentos con niveles de facturación que no necesariamente crecen al mismo ritmo.

Ante ese escenario, los empresarios buscan distintas alternativas para reducir los gastos mensuales.

Entre las opciones mencionadas aparecen el traslado hacia locales más económicos, la reducción de superficie comercial y el recorte de personal.

“Vas a tener que buscar un local más barato, vas a tener que rescindir de personal, vas a tener que achicarte”, planteó Coronel al describir las decisiones que, según su visión, enfrentan actualmente los comerciantes.

Ocho de cada diez comercios, sin rentabilidad

Uno de los datos más preocupantes señalados por la Cámara de Comercio es el nivel de rentabilidad de los establecimientos.

Según la entidad, 8 de cada 10 comercios tucumanos no tienen rentabilidad y actualmente apenas consiguen cubrir sus costos fijos.

La situación se produce en medio de un escenario marcado por diferentes gastos que afectan a los negocios: electricidad, alquileres, impuestos, salarios, mantenimiento y reposición de mercadería.

La combinación de estos factores reduce el margen disponible para los comerciantes y dificulta la posibilidad de absorber nuevos incrementos sin trasladarlos a los precios o reducir otros gastos.

El impacto sobre el empleo

La situación también repercute sobre el mercado laboral del sector.

De acuerdo con los datos difundidos por la Cámara, entre enero y agosto se produjeron cerca de 3.000 despidos en la actividad comercial general de Tucumán.

La cifra incluye distintos tipos de establecimientos y refleja, según la entidad, el impacto que tiene la pérdida de rentabilidad sobre las estructuras de personal.

Para algunos comerciantes, la reducción de empleados aparece como una de las alternativas para disminuir los costos mensuales y evitar el cierre del establecimiento.

Locales más chicos para reducir gastos

Otro fenómeno que observan desde el sector es la modificación de los espacios comerciales.

Según explicó Coronel, algunos negocios que anteriormente funcionaban en grandes superficies están optando por reducir metros cuadrados o dividir los establecimientos para disminuir el costo del alquiler.

En el centro tucumano, esto se traduce en la aparición de espacios comerciales de entre 45 y 60 metros cuadrados, que requieren menores gastos de mantenimiento y alquiler.

La estrategia busca adaptar la estructura del negocio a un escenario en el que los costos fijos tienen un peso cada vez mayor.

El problema de los alquileres y los impuestos

La electricidad no es el único factor señalado por los comerciantes.

Desde la Cámara también mencionan el impacto de los alquileres, que en algunos casos representan una parte importante de los ingresos que genera cada establecimiento.

A esto se suma la presión tributaria, tanto provincial como nacional, que —según el sector— limita la capacidad de los comercios para reducir precios y competir.

Los empresarios sostienen que, cuando los costos aumentan y las ventas no acompañan, bajar los precios puede significar directamente operar con pérdidas.

La preocupación por la informalidad

En este contexto, desde la Cámara de Comercio también expresaron preocupación por un posible crecimiento de la informalidad.

Según el planteo de la entidad, algunos comerciantes podrían verse tentados a reducir su estructura formal como una manera de disminuir los costos necesarios para continuar con la actividad.

La situación genera preocupación porque una mayor informalidad puede tener consecuencias tanto sobre la recaudación como sobre las condiciones laborales.

Un escenario de ajuste para los comercios

La combinación de tarifas eléctricas más elevadas, alquileres, impuestos, salarios y menores márgenes de ganancia coloca al comercio tucumano ante un escenario de fuerte presión sobre sus costos.

Desde el sector sostienen que la situación obliga a revisar permanentemente las estructuras de los negocios para intentar mantenerlos abiertos.

Mientras los comerciantes buscan alternativas como reducir superficies, renegociar alquileres o ajustar sus planteles, la Cámara reclama medidas que permitan aliviar los costos y sostener la actividad comercial y el empleo en la provincia.

Comercios tucumanos, contra las cuerdas: denuncian facturas de luz de más de 0.000

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor
Sponsor