Crisis del PAMI: crece la presión sobre los hospitales y en Libertador denuncian seis meses de atraso en los pagos
Crisis del PAMI: crece la presión sobre los hospitales y en Libertador denuncian seis meses de atraso en los pagos
Las demoras en los fondos destinados a prestadores y espacios de atención para adultos mayores generan preocupación en distintas provincias. En Jujuy, se informaron 12.300 atenciones durante 2025 y otras 3.300 en lo que va de 2026, mientras que un comedor de Libertador General San Martín advierte que acumula seis meses de atraso en los pagos.
22-10-2026 13:47
Seguir en
La situación financiera del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) genera preocupación en distintos puntos del país, donde prestadores de salud advierten sobre demoras en los pagos, deudas acumuladas y dificultades para sostener la atención de los afiliados.
El escenario también repercute en el sistema sanitario público. Según los datos difundidos, las guardias de hospitales públicos registraron un incremento del 52,5%, en un contexto en el que las dificultades de algunas clínicas privadas para continuar recibiendo pacientes de PAMI podrían derivar en una mayor demanda sobre los establecimientos estatales.
La problemática fue señalada en distintas provincias, entre ellas Buenos Aires, Río Negro, Neuquén, Chubut, La Pampa y Córdoba. En Jujuy, la preocupación alcanza tanto a la atención sanitaria como a los espacios que brindan asistencia alimentaria y acompañamiento a los adultos mayores.
Jujuy: miles de atenciones y preocupación por los pagos
De acuerdo con las cifras difundidas, durante 2025 se registraron 12.300 atenciones en Jujuy, mientras que en lo que va de 2026 se contabilizaron otras 3.300. Se trata de prestaciones que deben ser financiadas, por lo que las demoras en la transferencia de fondos pueden complicar el funcionamiento de las instituciones que las brindan.
La situación requiere especial atención en un contexto en el que los jubilados dependen de la continuidad de los servicios médicos y de otros dispositivos de asistencia para cubrir necesidades básicas.
Libertador: un comedor para 62 adultos mayores denuncia seis meses de atraso en los pagos
En Libertador General San Martín, la situación también afecta a las organizaciones que brindan asistencia cotidiana a los jubilados. Natividad Centeno, de la Asociación de Jubilados y Pensionados Nacionales Herminio Arrieta, advirtió que la institución atraviesa dificultades económicas por las demoras en los fondos destinados a sostener el comedor.
El espacio asiste a 62 adultos mayores y, según explicó Centeno, acumula seis meses de atraso en los pagos. La demora repercute directamente en la posibilidad de cumplir con las obligaciones ante los proveedores de alimentos.
Tenemos un atraso de seis meses, señaló la referente al describir el escenario que atraviesan. Según detalló, los pagos llegan con demoras de varios meses, lo que obliga a la institución a reorganizar sus recursos para mantener la asistencia.
Pese a las dificultades, el comedor continúa funcionando de lunes a viernes. Centeno remarcó que la institución busca garantizar la comida de los adultos mayores y sostener el trabajo de las cocineras, que continúan cumpliendo sus tareas mientras esperan que se regularicen los pagos.
Viandas para personas postradas y bolsones para los fines de semana
La asistencia de la Asociación Herminio Arrieta no se limita a quienes concurren al comedor. También se preparan viandas para las personas postradas, que son retiradas por familiares o allegados para que puedan recibir su comida.
Además, la institución distribuye bolsones de alimentos para que los beneficiarios puedan cocinar durante los fines de semana, cuando el comedor permanece cerrado.
Centeno explicó que los bolsones se entregaron mientras esperaban los cheques correspondientes y que, una vez que ingresen los próximos fondos, deberán realizar nuevamente las compras para garantizar esa ayuda mensual.
De esta manera, las demoras no solo afectan el funcionamiento cotidiano del comedor, sino también la planificación de las compras, el pago a los proveedores y la continuidad de la asistencia alimentaria destinada a decenas de adultos mayores.
Hospitales bajo presión y dificultades en el sistema de atención
Las dificultades financieras vinculadas al PAMI también generan preocupación por la capacidad de respuesta del sistema sanitario. Cuando se retrasan los pagos a prestadores, pueden aparecer complicaciones para sostener los servicios médicos y garantizar la atención de los afiliados.
A su vez, si algunas clínicas privadas restringen la recepción de pacientes de PAMI, los hospitales públicos pueden enfrentar una demanda adicional. Ese escenario plantea interrogantes sobre la disponibilidad de turnos, camas, insumos y personal para responder a las necesidades de los pacientes.
El aumento del 52,5% en las atenciones de guardia mencionado en los datos difundidos se suma a las señales de alerta. Para determinar su alcance, resulta necesario precisar el período medido, las jurisdicciones comprendidas y la fuente estadística utilizada.
Una crisis que también impacta en la asistencia social
El caso de Libertador General San Martín muestra otra dimensión de las dificultades denunciadas: la dependencia de organizaciones sociales y de jubilados respecto de los fondos necesarios para sostener servicios básicos.
El comedor de la Asociación de Jubilados y Pensionados Nacionales Herminio Arrieta no solo ofrece comida durante la semana, sino que también garantiza viandas para personas que no pueden movilizarse y bolsones para cubrir parte de la alimentación de los fines de semana.
Mientras persisten los atrasos señalados por Centeno, la institución intenta mantener sus prestaciones para evitar que los adultos mayores que dependen de esa asistencia queden sin cobertura.
La regularización de los pagos resulta clave para sostener tanto las prestaciones de salud como los espacios de acompañamiento y asistencia alimentaria. En un contexto de creciente preocupación por el financiamiento del sistema, el reclamo desde Libertador vuelve a poner el foco en las consecuencias concretas que las demoras pueden tener en la vida cotidiana de los jubilados.

