Cumbre en Ereván: Europa intenta “rescatar” a Armenia del control ruso
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Cumbre en Ereván: Europa intenta “rescatar” a Armenia del control ruso

Armenia acoge este lunes la octava cumbre de la Comunidad Política Europea, un foro de discusión puesto en marcha en 2022 por iniciativa del presidente francés Emmanuel Macron que reúne a los Estados miembros de la Unión Europea y a países vecinos como el Reino Unido, Noruega, Turquía o los del Cáucaso. De invitada apareció hasta Canadá.

Pero la cumbre, más allá de las señales simbólicas al Kremlin y a la Casa Blanca, en tiempos en los que Europa ve en Washington un nivel de amenaza impensable hace año y medio, tiene un significado especial, así como la decisión de que se celebre en Erevan, capital armenia.

El país estuvo tradicionalmente bajo la tutela rusa, mientras su vecino y tradicional enemigo Azerbaiyán, provincia iraní hasta la Segunda Guerra Mundial, era más cercano a Turquía. En 2023, cuando Azerbaiyán lanzó su última ofensiva y expulsó a la población armenia de la región de Nagorno-Karabaj, Moscú, que debía garantizar la línea de frente y separar a las partes, dejó hacer a los azeríes. Armenia decidió acercarse a Europa.

El primer ministro Nikol Pashinyan cree que puede aspirar, como su vecina Georgia, a que su país reciba el estatuto de país candidato a la adhesión a la Unión Europea. El horizonte es largo y en ningún escenario Armenia entraría en la Unión antes de mediados o finales de la próxima década, pero esas candidaturas siempre han terminado por lograr su objetivo. Por eso el paso hacia ese estatus está lejos todavía para Armenia, que deberá coformarse durante años con el marco de relación actual.

Las relaciones se van normalizando porque Donald Trump, en un logro del que sí podría presumir en su carrera hacia el Nobel de la Paz, consiguió que el presidente azerí Ilham Aiyev y el primer ministro armenio Pashinyan firmaran en agosto en la Casa Blanca un acuerdo de paz que va normalizando las relaciones, además de que permite ir mejorando también la relación con Turquía.

Pero el escenario también tiene una fecha a corto plazo, en poco más de un mes. Pashinyan va a las urnas en unas legislativas que deben marcar el rumbo inmediato del país. Si el primer ministro consigue un resultado que le permita seguir en el cargo el país seguirá avanzando hacia Occidente y alejándose de Moscú. Por eso las instituciones europeas decidieron aprovechar esta cumbre para celebrar a la vez la primera cumbre bilateral entre la UE y Armenia.

Según la Comisión Europea, “esto marca un avance significativo en las relaciones, reafirmando el fuerte compromiso de la UE con la soberanía, la resiliencia y la agenda de reformas de Armenia”. Un apoyo político evidente. Además, Europa llega a Erevan un mes antes de las elecciones con una cesta de regalos: inversiones en energía, transportes, transición digital, asistencia militar, apoyo macroeconómico y la promesa de una futura liberalización de visas.

La Unión Europea mira al Cáucaso y ve una zona rodeada por potencias en conflictos o tensiones (Rusia, Irán, Turquía), pero también un corredor estratégico de recursos energéticos y de transportes hacia Asia.

Rusia juega con el palo. El pasado 1 de abril, con las cámaras de la televisión conectadas, el presidente ruso Vladimir Putin dijo a Pashinyan en el Kremlin: “Constatamos que en Armenia se está debatiendo sobre el desarrollo de las relaciones con la Unión Europea. Es nuestro deber decirlo francamente y desde ahora, sin rodeos, que pertenecer a una unión aduanera con la Unión Europea y simultáneamente a la Unión Económica Euroasiática es imposible. Simplemente imposible”. Y amenazó con multiplicar por cuatro el precio al que vende el gas a Armenia.

Pashinyan respondió: “Cuando los procesos lleguen al punto en que sea necesario tomar una decisión, nosotros, los ciudadanos de la República de Armenia, tomaremos esa decisión”.

Armenia, además, niega el derecho de voto a los residentes con pasaporte ruso, como pretendía Putin para influenciar la elección del 7 de junio. Rusia se limita por ahora a lanzar ciberataques y campañas de desinformación para intentar influenciar el resultado electoral, pero los sondeos dicen que Pashinyan seguirá en el cargo.

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