De -30 °C a 110 °C: el ciberataque a los bancos de sangre en Francia que rozó el desastre
Después del ataque simultáneo a los frigoríficos de los supermercados, la guerra híbrida europea se extendió a los bancos de sangre en Francia.
Un ciberataque alteró el martes de forma remota los equipos de refrigeración de tres centros del EFS (Establecimiento Francés de la Sangre), elevando los umbrales de temperatura hasta niveles extremos. Lo llevaron de 30 grados bajo cero a 110 grados. Consiguieron no perder la sangre donada.
Mientras numerosos supermercados en toda Europa apenas se recuperan de la oleada de ciberataques que ha afectado a sus sistemas de refrigeración en los últimos días —tras un incidente similar ocurrido en Francia a mediados de octubre—, ahora ha sido blanco de un ataque uno de los actores fundamentales del sistema sanitario francés.
“Los sistemas de supervisión y control de las cámaras frigoríficas instalados en tres centros del EFS se han visto afectados”, explicó la institución en un comunicado de prensa, precisando que el incidente repercutió en uno de sus “proveedores de equipos de refrigeración”.
Los atacantes alteraron de forma remota algunas de sus cámaras frigoríficas, donde se conservan productos sanguíneos destinados a centros sanitarios, así como muestras para los biobancos del EFS.
“Los umbrales de temperatura y de descongelación se ajustaron a niveles muy elevados”, detalla la institución. Según información de “Le Canard enchaîné”, estas cámaras frigoríficas —que habitualmente se mantienen a -30 °C— habrían sido programadas para alcanzar una temperatura de 110 °C.
El proveedor señalado sería la empresa Coolworld, que equipa los contenedores de almacenamiento del EFS, concretamente en la región de Borgoña-Franco Condado, según indica el semanario satírico. El EFS no ha confirmado esta información.
La situación está, no obstante, bajo control, asegura el EFS (Establecimiento Francés de la Sangre). Pero muestra la vulnerabilidad de la red digital europea en esta guerra atípica.
“Los sistemas de vigilancia y alarma del EFS permitieron identificar rápidamente estas anomalías y tomar las medidas necesarias para garantizar que ninguna muestra o producto sanguíneo resultara alterado”, informa la institución.
No se ha registrado ninguna pérdida de productos sanguíneos. “La continuidad de las actividades de extracción y distribución está garantizada, al servicio de los pacientes”, añade el comunicado. Además de los equipos técnicos del EFS, la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI) —la autoridad nacional en materia de ciberseguridad— se ha hecho cargo del asunto.
Este ataque recuerda al modus operandi del ciberataque que afectó a cientos de supermercados en Francia hace tres semanas.
En la noche del 10 al 11 de octubre, las infraestructuras de refrigeración de las grandes cadenas de distribución francesas fueron el objetivo, saboteando así un eslabón esencial de la cadena alimentaria del país. La brecha aprovechada por los atacantes se debe a una vulnerabilidad en versiones antiguas del software del fabricante danés Danfoss, utilizado en gran parte de los grandes supermercados franceses.
Una docena de países europeos han sido afectados con un nuevo ataque a las cámaras frigoríficas de sus supermercados nuevamente esta semana.

