Después de casi 50 años, un tucumano logró reconstruir toda su historia: es el nieto restituido N°128
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Después de casi 50 años, un tucumano logró reconstruir toda su historia: es el nieto restituido N°128

Después de casi 50 años, un tucumano logró reconstruir toda su historia: es el nieto restituido N°128

La historia de Marcos Eduardo Ramos sumó un capítulo tan emocionante como trascendental. A casi 50 años de su nacimiento, el tucumano logró reconstruir por completo su identidad biológica y fue confirmado como el nieto restituido N°128 de la Argentina, un hecho que cobra aún más relevancia porque se conoció a días del inicio del juicio por su apropiación durante la última dictadura cívico-militar.

La Oficina de Derechos Humanos de Tucumán de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad notificó a Ramos que los estudios realizados por el Banco Nacional de Datos Genéticos confirmaron su vínculo paterno con Pastor Dante Campos, desaparecido durante el terrorismo de Estado. La comparación genética con una hermana de Campos arrojó una compatibilidad del 99,99%, permitiendo completar su identidad biológica.

Marcos ya había recuperado una parte fundamental de su historia en 2018, cuando los análisis genéticos permitieron confirmar que era hijo de Rosario del Carmen Ramos, también desaparecida durante la dictadura. Con esta nueva identificación, quedó establecido que es hijo de Rosario del Carmen Ramos y Pastor Dante Campos, ambos víctimas del terrorismo de Estado.

Su historia está estrechamente ligada a Tucumán. Nació el 9 de junio de 1976 en San Miguel de Tucumán y, cuando tenía apenas unos meses de vida, fue secuestrado junto a su hermano mayor. Ambos fueron separados y no volvieron a verse durante décadas. Mientras su hermano logró escapar y reencontrarse con su familia biológica, Marcos fue apropiado y criado bajo una identidad falsa durante más de 40 años.

La restitución plena de su identidad llega además en un momento clave. Esta semana comenzó en Tucumán el juicio oral contra el ex capitán del Ejército Carlos Alberto Vega, acusado de haber participado en la sustracción y ocultamiento de Marcos y de su hermano durante la última dictadura. Para la familia, el proceso judicial representa un nuevo paso en la búsqueda de verdad y justicia.

Después de casi cinco décadas, Marcos pudo reencontrarse con una nueva rama de su familia y completar una historia que el terrorismo de Estado intentó borrar. Su caso se convirtió en una nueva muestra de la importancia de las políticas de memoria, verdad, justicia y restitución de identidad en la Argentina.

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