Para seguir arriba, Nueva Generación tiene que superar todas las pruebas
Aunque volver a jugar en la tierra sea parte de su esencia a Nueva Generación, el regreso al ripio le terminó costando más de la cuenta. Es que debió hacer un esfuerzo extra para superar al voluntarioso Stella Maris por 2- 0.
Para ello debió sortear un primer tiempo apenas discreto en el que, además, su goleador falló un penal y que su rival no se la hiciera fácil en el desarrollo general. José Negretty abrió el marcador y Santino Tula, luego expulsado, anotaron para el equipo que no pierde puntos, ni rendimiento a pesar de numerosas modificaciones. Los dos terminaron con diez por una roja apresurada del mismo Tula y de David Maldonado, defensor del local.
No se trató de una simple cuestión de adaptación. Si bien, la Nueva disfruta de su cancha y respalda gran parte de su juego, en el traslado fino y la “limpieza” que otorga el sintético; ante el “Costero” debió apelar a otros recursos.
La Nueva no la pasó bien en el primer tiempo, porque Stella Maris se mostró dispuesto a pelear en todas las líneas más allá de sus herramientas. Y hasta puede decirse que mereció mucho más. Temprano, un cabezazo de Raín por poco provoca un tsunami en el área y en pleno vértigo, le invalidaron un ataque rápido tras un doble cabezazo entre Raín y Coliboro. Stella siguió haciendo méritos en un arranque cargado de presión y compromiso defensivo.
El local no le cedió demasiado terreno a la Nueva, que, si bien intentó agruparse y mover la pelota con dinamismo, casi no tuvo llegadas claras en éste lapso. Inclusive, una sorpresiva aparición de González Medrano hizo que el arquero visitante, se esforzara para que el travesaño le juegue a favor.
El equipo de Manjón recién rompió el cerco con una acción fortuita: una falta de Churreo contra Amaya advertida por la asistente, derivó en un penal que sancionó el árbitro Navarrete. Lo ejecutó Pablo Amaya, fuerte y a la derecha, pero en gran intervención el arquero Maximiliano Montesino terminó sosteniendo el 0- 0.
Para ratificar la mirada y la actitud con la que el local sostuvo los 45’ iniciales, Coliboro volvió a tener otra chance, definiendo cruzado y apenas desviado en un parcial con claro predominio de Stella Maris.
La señal más clara que resumía el desarrollo, estuvo en las manos del arquero Cristian González quien atajó un cabezazo extremo de Chapingo que pudo haber sido la apertura –merecida- para el equipo de Echaniz.
Sin embargo, la Nueva corrigió a tiempo. Se reorganizó desde la tarea de los volantes; los primos Tula entraron en escena para que la visita gane en eficacia. A los 8’ Antonio Vargas tomó la lanza, combinó con Joaquín Tula y la pelota terminó en el sector opuesto, donde José Negretty resolvió entrando al área con oficio de delantero.
Cuando la diferencia comenzaba a explicarse en el juego, Santino Tula remató desde lejos y con cierta complicidad del piso y algún pique traicionero, festejó el 2- 0. De a poco, el equipo afirmó su dominio siempre sosteniendo los embates de un Stella Maris que estuvo lejos de rendirse y peleó hasta el final. Se fueron expulsados David Maldonado en el local y el propio Santino Tula, enredados en una disputa circunstancial cuando el partido ya parecía definitivamente quebrado. Y la Nueva, pasó la prueba…

